sábado, 23 de enero de 2010

II Fête d' Evohé / Sábado 2 de enero




En este día me presenté frente al público de la revista Evohé, creada con tanto esfuerzo junto a mis compañeros de la facultad, en un evento que se realizó en el Espacio Cultural Superarte (Belgrano e Hipólito Yrigoyen- Longchamps) con el fin de recaudar fondos para la publicación de la revista en formato impreso (ya que, por el momento, sólo contamos con la versión digital) y, por qué no, fortalecer los lazos de una comunidad artística que se está gestando. Fue realmente muy grato compartir este momento con la gente, y fue, a la vez, la primer oportunidad de dar a conocer un poco de lo que hago, humildemente.


Participaron también del evento: Renzo Sinisi, Freddie Egon, Nicolás Heller, Fonzo Alzaibar, Agustina Otero y Canto en el viento (con su poesía) y Rey Camello, Juan Gonzalo y Marcos, y Hasta la Tonga (con su música). También se proyectó el corto "Sudor Incoloro", de Adrián Regules.


jueves, 21 de enero de 2010

Fósforos quemados

Traga saliva.
Si las botas no aplastaron tu cabeza,
no lo harán con tu corazón.

Marionetas del tiempo,
príncipes del abismo, y
sangre en los labios de tanto callar.

No esperarán un mañana mejor,
si qué mañana puede haber,
tan llenos de insensato odio,
tan vacíos, sin su marioneta.

Salir de la cueva es doloroso,
pero qué bien se siente.
Y hay aire y lluvia que nos golpean el rostro,
y siento que estamos cerca,
-paisaje no-horizon-line, ma chèrie-.

Y después arder, y esparcirnos
como cenizas de fósforos quemados
por la necesaria combustión.
Y relamer los vestigios de conciencia
remanentes en el aire acartonado.

lunes, 18 de enero de 2010

El libro de las horas

Se quedaba libando
el néctar de las estrellas
a través de la ventana,
masticando un cereal pastoso
y gastando melodías en su guitarra;
contrastando las marquesinas
-que se encienden invariablemente-
con su interior apagado, seco.
Tragando humo y soledad,
con la culpa aplastando su pecho.
Maltrayendo los huesos
hasta que el infierno se torne gélido.
Ahora baila en el callejón
Entre redes, cadenas y oscuridad.
Pero eso no le importa,
tal vez lo imposible exista.
Que su noche lo proyecte en destellos
Y pueda abrazar la sonrisa final.

Milagros Morales

Es harto difícil
Encontrar los sonidos
Con una escala incompleta

Sigilosa camina Milagros Morales
Con su vestido teñido de rojo y gris:
No vaya a ser que la descubran
Detrás de las columnas de humo,
O amando a alguien con cuyo cuerpo se confunda,
Iguales y distintas;
O leyendo un poema que la delate, loca;
O cuidando un hijo al que nunca amó,
Y que su filosofía no podría explicar.

Ella nació para obedecer –dicen-
Pero el Destino ya no existe.
Hay quienes creen
que sólo existe en la esfera pública
-nadie es Milagros Morales en la intimidad-.

Pero habita en muchas mentes.
Y las hordas avanzan, dejándola inmóvil.
¡Ni un paso más, no en mi mente.
No ahora que estoy inmune!

jueves, 31 de diciembre de 2009

Serpiente

Quizás en Lutecia se encuentre la razón,
Gesta del sentimiento accesorio,
Como un grito ahogado en lagos incestuosos
Sin vergüenza; ya, sin miedo y sin dragón.

Angustia del ser que transcurre sin retorno,
Besos envueltos en celofán, para regalo.
Una abominación espectral por el signo laberíntico
Con significados patéticos y agoniosos.

Club de París -acaso la Babel posmoderna-,
Donde no somos deudores, sino acreedores
De la pasión del arcaico Toth y su fisura,
De una unión, a la vez contingente y eterna.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Insignificante y etéreo.

Y si el amor no existe,
Decime entonces qué son
Estas sogas estrangulando mi torso
Que me llevan irremediablemente
(Práctica de un caos metódico).

Y si la nada no existe,
Decime entonces qué siento
Cuando veo sus sombras desde afuera
En lo frío y oscuro de esta noche,
Inexorable tiniebla interna.

jueves, 29 de octubre de 2009

Descabellado

Los ojos ensalzados,
con una mordaza atónita.
Soy hijo de un beso alquitranado,
amargo, seco, apático.

Metamorfoseado en un jején
soy Pandora sin caja
cuando tu voz penetra su oír
de bípedo irrisorio.

¡Cuidado! Aquí y allá
no se puede estar
(sos mi dios,
pero no sos Dios).

Y mi fe se acaba,
nadie reza por mucho tiempo
si la súplica no se escucha;
sin cruzar la línea.

El tizne gris de la acera
me grita y me susurra tu nombre
tan fuerte, que sigue presente
tan suave, que lo siento lejano.

martes, 20 de octubre de 2009

XX

¿Y si un día de estos,
gritando desaforadamente,
arrancamos esos lastres
de la cabeza oxidada
con un trajín deleznable?

Mezclamos ansias con costumbre,
y cantidad necesaria de esperma.
Y hacemos una micro nada.
O un hombre que dejará de existir,
cuando la dama de lo alto lo olvide.

Ella peina y maquilla sus angustias,
nos conoce y nos desconoce.
Y a la vez, bosteza nuestras almas,
con un sonido muy gutural,
que la penetra y la deshace.

¿Somos o no somos?
Fugaces como el alba
Las sombras de tu boca beso,
Y evoco imágenes de tu pecho,
Pero, si sos, si es que realmente sos
sólo ella lo sabe.

lunes, 19 de octubre de 2009

XIX

Gotas rojas caen,
devoradas por un enjambre
de furias agitadas,
de pasiones sin llanto.

El pasto que es,
o que no es
(dependiendo del observador
y de la luz, que se mueve)

Y cae el castillo de naipes,
y el tiempo nos escupe en la cara
su saliva amarga de lo inútil
cuando tenemos la nariz pegada al suelo.

El señuelo se activa -ella partirá-
y yo seré, o no seré
(dependiendo de su mirada
y de la luz, que se apaga)

Este zapato no calza en mi pie,
este beso no despierta mi sueño.
Y hay tanta sangre y bilis y saliva
que gasto absurdamente...

Mientras tanto, vos volás,
elogiando al San Nadie;
y uno se conforma con uno,
con lo único que tiene.

domingo, 11 de octubre de 2009

Skunk

Viajando a través de mí,
contemplo el enigma
de tus piernas jóvenes,
aplacando mis días.

Morigerando las voces
que me llevan a tu voz;
-todo es nada- murmuras.
Por detrás, un adiós.

Me cansé de llevar los ojos en sombras,
Y que me esquives como a Pepe le Pew.
No te apures, no me esperes, no calles, no corras;
Sólo dame un presente ferviente de azul.